Cultivos energéticos

Cultivos energéticos

Por cultivos energéticos podemos entender grandes plantaciones de árboles o plantas cultivadas con el fin específico de producir energía. Para ello se deben seleccionar especies de crecimiento rápido y bajo mantenimiento que usualmente se cultivan en tierras de bajo valor productivo. Su período de cosecha varía entre los tres y los diez años. También se utilizan arbustos que pueden ser podados varias veces durante su crecimiento, para extender la capacidad de cosecha de la plantación. La especie que parece más indicada para cultivos energéticos en el caso de España es el cardo (Cynara Cardunculus), del que pueden obtenerse 20 t de materia seca por ha.

Existen también muchos cultivos agrícolas que pueden ser utilizados para la generación de energía: caña de azúcar, maíz y trigo. Igualmente, se pueden usar plantas oleaginosas como palma de aceite, girasol o soja.

Adicionalmente, este tipo de cultivos sirve para controlar la erosión y la degradación de los suelos; además puede proveer otros beneficios a los agricultores. Una granja típica, usualmente, sólo genera uno o dos productos de mayor valor comercial como maíz, café, leche o carne. El ingreso neto de ello es, a menudo, vulnerable a las fluctuaciones del mercado, al aumento del costo en los insumos, a las variaciones climáticas y a otros factores. Dado que las plantas de generación de energía requieren un suministro estable de combustible, los cultivos asociados a ellas pueden proveer un ingreso permanente a los granjeros que decidan diversificar su producción.


Son diversos los cultivos en tierra que se pueden aprovechar con fines energéticos, considerándose los siguientes grupos:

Cultivos tradicionales

· Cultivos poco frecuentes
· Cultivos de plantas productoras de combustibles líquidos

Los cultivos tradicionales son los que el hombre ha venido utilizando desde hace mucho tiempo, tanto para la producción de alimentos como para la obtención de productos de interés industrial. Todas las especies de este grupo tienen determinadas exigencias climáticas y necesidad de terrenos fértiles y agua por lo que su cultivo podría suponer un elevado grado de competencia con los cultivos alimentarios, a no ser que se utilicen con fines energéticos los excedentes de cosechas. Cabe destacar, entre otros:
· Cereales
· Caña de azúcar
· Remolacha
· Mandioca
· Plantaciones forestales
Dentro de los cereales podemos clasificar una gran cantidad de especies, perteneciendo su mayoría a la familia de las gramíneas, cuyo fruto es inseparable de la semilla. En algunos casos suelen incluirse en esta clasificación plantas con semillas semejantes a granos que son de otras familias, como el girasol, la quinua, el alforfón, el amaranto o el huauzontle. Estas especies suelen ser conocidas como falsos cereales o pseudocereales.

Energías Renovables y Generación Distribuida

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